Artículo 28
Por Yoarem Monegro
Sub título: De las calles de RD a la primera línea del Donbás: la red de
engaños que envía dominicanos a morir en el frente ruso.
Según Peter W. Singer , politólogo y estratega estadounidense, divide al
mercenario tradicional de lo que son las Empresas Militares y de Seguridad
Privada, explicando que el mercenario histórico es un actor temporal,
desorganizado y motivado por un botín a corto plazo. Sin embargo, las
estructuras modernas como son los contratistas o grupos como por ejemplo
Wagner se encargan de operar como una especie en el mercado de
corporaciones legales de los negocios bélicos a largo plazo.
En el Derecho Internacional, Protocolo I de los Convenios de Ginebra,
Artículo 47: define jurídicamente al mercenario bajo criterios estrictos y
acumulativos: describe que debe ser reclutado especialmente para combatir,
tomar parte directa en las hostilidades, estar motivado por el lucro personal y
no ser nacional de ninguna de las partes en conflicto. No obstante, si el país
extranjero les otorga un pasaporte o los integra formalmente a su ejército
regular como el caso de Rusia con algunos extranjeros, técnicamente
escapan de la clasificación internacional de mercenarios para eludir
sanciones.
Los Convenios de Ginebra son la norma jurídica internacional más
importante e influyente para definir a un mercenario porque principal
consecuencia legal es drástica aquí: un mercenario no tiene derecho al
estatus de combatiente legítimo ni a ser considerado Prisionero de Guerra,
en caso de captura.
Bailando pegaditos en el Limbo
Existe un vacío de la integración militar, porque si un Ministerio de Defensa
de un país extranjero, como ha sido el caso de Rusia en diversas ocasiones,
obliga a los reclutas a firmar contratos que los asimilan formalmente como
miembros de sus fuerzas armadas regulares, automáticamente dejan de
cumplir el criterio. Al pasar a ser legalmente soldados de ese país, esquivan
la etiqueta internacional de mercenarios ante los Convenios de Ginebra.
Sin obviar la trampa sustanciosa de un gran sueldo en un supuesto trabajo
fácil, algo que dominicanamente sabemos el resultado, pero que: cuando se
quiere dinero muchas veces no se piensa en las consecuencias, este ha sido
el caso de muchos dominicanos que han viajado de manera ilegal, valiéndose
de cuantiosas sumas para pagar por viajes de yolas, por avión, otros por
tierra par cruzar diversas fronteras de América hasta llegar a USA.
Ahora, hay que demostrar jurídicamente que a un extranjero se le prometió
un pago sustancialmente excesivo en comparación con los soldados locales
de su mismo rango, es sumamente complejo para los tribunales
internacionales. Mucho más cuando los Estados no fueron partes, se firmó
voluntariamente, se reciben recursos de parte de las familias, y allá ellos de
una manera u otra hasta se les permite un medio de comunicación,
alimentación, descanso y estadía.
Dentro del cumplimiento de los derechos humanos se ha comprobado que se
les da además servicio de salud, por lo que en cierta parte si llevamos la
cuenta este juego esta 5 para Rusia 0 para los caribeños, llevando la ventaja
el conflicto en el Donbás.
Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana, MIREX:
El canciller Víctor Bisonó aclaró formalmente que las investigaciones de la
Cancillería, que ya da seguimiento a los primeros 20 casos documentados,
confirmando que los ciudadanos suscribieron contratos de servicio militar de
manera libre, voluntaria e individual, redactados y rubricados tanto en
español como en ruso.
Quienes sí enfrentan penas graves de cárcel son los intermediarios en caso
de ser localizados y desmantelada esa estructura de acuerdo a las normas y
leyes de República Dominicana. De su parte, las autoridades dominicanas
mantienen investigaciones activas y ya han ejecutado detenciones en otros
casos, contra miembros de redes de reclutamiento clandestinas que operan
desde Santo Domingo.
En el caso de estos organizadores si los agarran se les procesa bajo cargos
de tráfico ilícito de personas y reclutamiento militar ilícito, delitos severamente
sancionados por las leyes nacionales e internacionales.
Paradojas de la Vida:
Mientras las familias suplican una intervención milagrosa, la firma individual
en los contratos en Rusia ha dejado al MIREX en un laberinto diplomático con
muy poco poder de reclamo, dejando a los dominicanos a expensas de la
justicia militar rusa o de una trágica muerte en el frente, mientras en RD, la
ley sólo puede castigar a las mafias locales que los enviaron hacia allá.
De igual manera, las familias protestan y se lucran de los recursos que
reciben, y por otro lado los mercenarios se quejan de las condiciones, pero
viven el día a día con prácticamente estilo social como si ir a la guerra fuera
un parque de diversiones, compartiendo desde las comidas, variedad de
acciones, situaciones hasta los paisajes y otros contextos.
El contraste con los casos de militares académicos y profesionales que han
ido a otras guerras, lo sucedido poco divulgado, quedando muchos actos
como información clasificada y para estos el haber sido enviados por un
Estado es cuestión de honor y cumplimiento, en tanto que para los
mercenarios luego de haber llegado voluntariamente solicitan ser rescatados.
Lo cierto es que, la garantía de vida dentro es mínima.
La probabilidad de retorno por negociación no es viable por asuntos de
acuerdos internacionales y los Estados como tal no fueron ambas partes, en
tal sentido la limitación como Estado a República Dominicana es casi
completa.
La música popular inmortalizo el tema en El Muelle de San Blas, de la
destacada agrupación Maná, en la que cuentan una historia de la vida real
versando sobre el dolor de la espera eterna, una mujer que vestida de novia
vio partir a su amado pescador y jamás volvió a verlo, entre éstas distancias
el mar representa ser en esta narrativa el conflicto en Donbás en el que las
familias de los mercenarios caribeños que están en el frente ruso se
encuentran condenados a convertirse en las nuevas Rebecas de San Blas de
la geopolítica moderna.
A diferencia del pescador que se fue buscando el sustento de familia, estos
dominicanos caminan armados por la promesa del rublo y por la ilusión de un
supuesto status legal, que nunca será, se adentrar en el inhospito y
sangriento escenario del Donbás.
El resultado sociológico será idéntico, aunque no parezca, porque como
familia estan luchando entre el olvido y la incertidumbre. En una guerra hay
una parte que no se ve y que si la viven los combatientes quienes sean que
están: mercenarios, militares y todos los demás vinculados y es que padecen
el desgaste donde los cuerpos se vuelven polvo, bajo artillería bastante
pesada, armas de última generación y tecnología que es normal en estos
tiempos.
Agregan a esto que el Estado ruso según su propia historia en pocas
ocasiones reparte los cuerpos o restos de un soldado, combatiente o
mercenario que decidió ir a la fortuna. (Recordar que no tienen identificación
por lo que a la hora de solo serán cuerpos irreconocibles).
Tanto en los barrios de las familias de República Dominicana, quizás algunos
casos de familiares de la diáspora una cosa si es segura y es que habrán
altares o ataudes con sus fotos, teléfonos con mensajes que un día no van a
ser respondidos y llamadas no contestadas, y estas familias quedarán como
la Rebeca del San Blas, locos esperando y sumidos en el pasado de los
recuerdos de lo que pudo ser y no fue. Serán aquellos mercenarios un
fantasma que se tragó la estepa europea.
Legalidad Dominicana
El Artículo 28 del Código Penal dominicano establece de forma textual:
"La condenación a las penas de trabajos públicos, detención o
reclusión, lleva consigo la degradación cívica. Se incurre en
esta pena, desde el día en que la sentencia es irrevocable".
Si la justicia dominicana llega a procesar penalmente a aquellos individuos
que de manera consciente actúen como combatientes mercenarios de una
potencia extranjera, siempre y cuando se demuestra su implicación con el
crimen organizado transnacional al regresar, la aplicación de penas graves de
reclusión activaría de forma automática este artículo.
Para pensar.. De lograrse un retorno:
¿Qué estilo de vida puede llevar una persona que decidió y asumió a nivel
internacional ser mercenario?
¿Es una garantía para el país el retorno de los mercenarios en un momento
en que el crimen organizado está a la orden del día?
¿Aceptarían las familias que sean tratados y juzgados estos mercenarios por
crimen transaccional como tipifica la ley para estos casos ?
@yoaremmonegro
Instagram / LinkedIn
La autora es Licenciada en Relaciones Internacionales posee Exequatur,
maestría en Defensa y Seguridad Nacional, Maestría en Diplomacia,
Postgrado en Geopolitica, especialista en Narcotráfico y Terrorismo
internacional. Es docente, Asesora de Tesis para contenido.
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