4 de noviembre de 2026

Diario La Verdad

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Shohei Ohtani logra la mejor actuación jamas vista en un juego en toda la historia de la MLB y sella el pase de los Dodgers a la Serie Mundial

Como bateador se fue de 3-3 con tres jonrones y como lanzador tiro seis entradas en blanco con 10 ponches

Por William Perdomo

Santo Domingo, Rep. Dom.- Shohei Ohtani respondió a todas las preguntas de la manera más contundente e inolvidable posible. ¿Podría dominar como lanzador abridor y bateador de poder élite? ¿Podría recuperarse de dos cirugías Tommy John? ¿Podría cerrar la Serie de Campeonato de la Liga Nacional (SCLN) con una actuación digna de una leyenda? La respuesta es un triple y resonante "Sí".

Los Dodgers de Los Ángeles regresan a la Serie Mundial por segundo año consecutivo tras barrer a los Cerveceros de Milwaukee con una victoria de 5-1 este viernes por la noche, y el astro japonés ha esculpido otra anotación imposible en la historia del béisbol.

El manager Dave Roberts había dicho: "Esta es su oportunidad para dejar su huella en esta serie", en referencia al bajo rendimiento de Ohtani en los primeros juegos. Lo que vino después superó cualquier expectativa, consagrando una noche de ensueño en el Dodger Stadium, una que no solo le valió el premio al Jugador Más Valioso de la SCLN, sino que redefinió el concepto de lo que un jugador es capaz de hacer.

Dominio Absoluto en el Montículo y en el Plato

Ohtani, en su primera apertura monticular de la serie, comenzó ponchando a tres de los cuatro bateadores que enfrentó en la primera entrada, congelando a Christian Yelich con una recta de 100.2 millas por hora.

Apenas minutos después, se puso el casco y, como primer bate, detonó un cuadrangular. En cuenta de 3-2 ante el abridor colombiano José Quintana, el cañonero no perdonó un lanzamiento en la esquina inferior para enviarlo a 446 pies por el jardín derecho.

Con este batazo, Ohtani se convirtió en el primer lanzador en la historia (temporada regular o playoffs) en iniciar un partido con jonrón.

Pero, tratándose de Ohtani, el primer inning fue solo el abrebocas de una noche legendaria.

En la baja del cuarto acto, con el marcador 4-0, el japonés volvió a desaparecer la bola. Castigó al relevista Chad Patrick con un cañonazo que recorrió 469 pies a una velocidad de salida de 116.9 mph, una de las conexiones más espectaculares de la temporada.

Con este batazo, se convirtió en el primer serpentinero con dos o más vuelacercas en un partido de postemporada.

Ohtani culminó su labor monticular con seis entradas en blanco, dos hits permitidos, tres bases por bolas y 10 ponches, una joya de pitcheo que el bullpen de los Dodgers preservó con éxito.

Pero, la jornada histórica alcanzó un nivel de leyenda en la parte baja del séptimo. De nuevo en la caja de bateo, Ohtani empalmó su tercer bambinazo de la noche ante una recta de Trevor Megill. El batazo, que recorrió 427 pies por el jardín central, cimentó la victoria.

De esta manera, Shohei Ohtani se convirtió en el primer jugador en la historia de la MLB en conectar tres jonrones y registrar 10 ponches en un mismo juego, una hazaña inédita que fusiona dos artes del béisbol en una exhibición sobrenatural. En total, sus batazos recorrieron la asombrosa cifra de 1,342 pies.

“La mejor exhibición en un juego de todos los tiempos en las Grandes Ligas ”

Al finalizar el juego, las palabras se quedaron cortas ante la magnitud del acontecimiento.

"De verdad me enfoqué, primero que todo, en ser un abridor efectivo. Por el lado del bateo, solo trato de encontrar el equilibrio correcto", explicó Ohtani con humildad.

El manager Dave Roberts, visiblemente emocionado, sentenció: “Esa fue probablemente la mejor exhibición de postemporada de todos los tiempos. Esta es la razón por la que es el mejor jugador del planeta. Lo que hizo en la loma, lo que hizo al bate, creó muchos recuerdos para mucha gente”. Roberts también sugirió que las críticas previas sobre el bajo rendimiento de Ohtani en la serie sirvieron de "combustible para su fuego".

Sus compañeros no escatimaron en elogios. El cubano Andy Pagés comentó: "No tengo palabras. Lo que él hizo hoy, ganó el MVP de la serie. Es el mejor jugador de béisbol".

Por su parte, el venezolano Miguel Rojas añadió: "El mejor performance que hemos visto en los playoffs… va a quedar por siempre como el mejor jugador de la historia".

Ohtani ha vuelto a convertir el análisis estadístico en una pérdida de tiempo. No hace falta comparar ni contextualizar. Cualquiera que haya presenciado este encuentro sabe que vio algo más que un partido de béisbol; presenció la confirmación de una leyenda.

Nadie antes vio nada mejor que esto, y quizá nadie después lo vea jamás.

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