NUEVA YORK.- Una tormenta invernal de gran magnitud se prepara para afectar a más de 200 millones de personas en Estados Unidos desde este viernes y durante todo el fin de semana, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).
El sistema, descrito por meteorólogos como uno de los más potentes de la temporada, traerá nevadas intensas, hielo peligroso, viento fuerte y temperaturas peligrosamente bajas, con un impacto que podría extenderse hasta principios de la próxima semana.
El NWS ha emitido avisos y alertas de tormenta invernal que abarcan una franja enorme del territorio estadounidense, desde las Planicies del Sur y Texas hasta el Noreste y la Costa Atlántica. El sistema se desplazará desde las regiones centrales hacia el este y noreste a lo largo del fin de semana, con condiciones que variarán de nieve intensa a lluvia helada y aguanieve en diferentes áreas.
Las regiones más afectadas serán Texas, Oklahoma, Arkansas, Louisiana, Mississippi, Tennessee, Alabama, Carolina del Norte, Minnesota, Dakota del Norte, Nueva York y Boston.
En Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut los modelos meteorológicos sugieren que podrían registrarse más de 10 pulgadas (25 cm) de nieve, generando interrupciones en el transporte y servicios básicos.
El NWS ha advertido que la tormenta creará condiciones de viaje sumamente peligrosas debido a:
• Carreteras resbaladizas por hielo y nieve compactada
• Visibilidad reducida por ventiscas
• Vientos fuertes que obstaculizan el tránsito
Se espera que la combinación de nieve, aguanieve y lluvia helada afecte rutas interestatales y carreteras secundarias, lo que podría derivar en accidentes y cierres viales prolongados.
![]()







More Stories
¿Cuáles son las dos sanguinarias pandillas de Haití en la mira de las tropas de El Salvador?
El mayor imperio colonial admite la barbarie de la esclavitud, pero se niega a pagar reparaciones al Caribe
El voto latino, la gran incógnita que podría definir quién controla el Congreso